He escogido esta imagen porqué ilustra Londres, la ciudad dónde viaja Christopher con tantas dificultades para ver a su madre escapando de su padre.
Estas manos ilustan la tranquilidad que le transimten a Christopher cuando tocan las yemas de los dedos con los de su madre o un ser querido.

Esta rata es la que tiene domesticada Christopher, y que rescata de las vías del tren.

Este chocolate es de color marrón, y no le gusta a Christopher.
Las fresas si le gustan a Christopher, ya que son de color rojo, uno de sus preferidos.